Hoy mi comentario va sobre la
novela de María Dueñas
“Misión Olvido”
Le toca mi análisis del personaje
central Blanca Perea
Debo confesar que la primera vez
que leí, esta novela no me gusto demasiado, y, hay cosas que siguen sin
gustarme, por ejemplo eso saltos en el tiempo, cambio de personajes sin avisar
Sin embargo esta segunda lectura,
ya fue distinto, en primer lugar, la obra hace honor a su título
“Misión Olvido”
Blanca es una famosa y acreditada filóloga, que recibe una oferta de trabajo en
una Universidad de California, para participar como investigadora en un
proyecto que dejo a medio terminar un antiguo profesor universitario Andrés
Fontana
Para superar el trauma de la
ruptura de su matrimonio, un matrimonio que ella veía feliz, y cuyo esposo la
dejo por una joven que podría ser su hija, y que lo va hacer padre de nuevo
La primera “misión olvido”, es el
viaje de ella misma de Blanca a California
Pero allí en la Universidad se
encontrará con personas, que llevan un bagaje encima que también precisan
olvidar, o que no quieren porque puede
que sea lo único bueno que tienen, también los muertos
Y, así se encontrará con Fanny,
una mujer que posiblemente tenga síndrome de down, o autismo, no queda claro, que es ayudante de
secretaria, hija de la vieja secretaria, que tendrá una relación muy bonita, con Blanca
Su compañera de trabajo, no recuerdo
el nombre, que la podrá al tanto de todo, y con la trabará una gran amistad, de
la mano de esta, creo que Rebeca es su nombre, conocerá el problema que tienen
en los territorios de la Universidad, en el pueblo en él que quieren hacer un
centro comercial, contra la oposición de todo el pueblo, Rebeca divorciada
abandonada por su marido le dará sin pretenderlo una lección de vida, y de
amor, también Rebeca, necesita olvidar
Daniel Carter, el que la
contrato, un investigador, que quiere rescatar el legado de Andrés Fontan; él la llevará a conocer la historia de las
misiones californianas, de los jesuitas, olvidadas en la historia, como la que
estaba investigando, Andrés Fontana, cuando murió, “Misión olvido”
Y, así nos encontraremos con la
vida de Andrés Fontana, con su origen español, con su vida en España, y su
marcha a EE.UU, con su muerte en un accidente de tráfico al lado de la mujer
que amaba, pero a la que no le había dicho nada, por respeto a la amistad, que
le unía con un buen amigo
Daniel Carter, hijo de un
dentista que se niega a estudiar para médico, o abogado, y, opta por la
literatura, sus viajes a España, por consejo o mandato de su mentor, Andrés
Fontana, donde conocerá, a Aurora Carranza, joven estudiante de farmacia, de la
que se enamorará, como un loco, y tras una boda aparatosa, ambos aterrizaran en EE.UU
La muerte de su esposa Aurora, su
desolación, y, su vuelta de nuevo a emprender el camino de recuperar el legado
de Andrés Fontana, inventándose un proyecto, para traer a Blanca Perea, porque
precisa ayuda
Blanca le ayudará a olvidar su
pasado, a olvidar lo negativo del mismo
Luis Zarate, decano de la
Universidad, enemistado con Daniel Carter, por no haber entendido lo que este
pretendía, con el legado de Fontana
El marido de Rebeca, enfermo de Alzheimer,
que tal vez sólo recuerde ya, lo que es ser amado
Darla, o algo parecido, la madre
de Fanny, una mujer mala, egoísta, que tuvo una relación con Fontana, y que
conserva una parte de su legado, legado que está dispuesta a destruir si no le
pagan por él; si no le paga Carter, un alto precio, pero que no dudará en
pagar, aconsejado por Blanca que piensa en el bien de la pobre Fanny, que no
tiene culpa de nada
En la caja, Blanca descubrirá cosas
que Carter sabia, pero de las que aún podía dudar, por eso, no dudará en
quemarlas, en realidad se trata de un poema de Luis Cernuda, que por el bien de
Carter no debe salir a la luz
Acaba de ayudar a Carter, tras
reconciliarlo con Zarate, de sacar a la luz, “Misión Olvido”, y conseguir con
ello que haya base para impedir la construcción del Centro Comercial
Emprende su regreso a España
Con una vida más rica, sabiendo
que el pasado tiene su lugar, que hay que dejar sitio para el olvido, y, para
el recuerdo
Había ido a olvidar vuelve con un
montón de amigos, de conocimientos, de amigos a los que ayudo, y, que sin
saberlo le ayudaron
Tal vez lo que Blanca quiere
decir, es que es preciso olvidar el propio dolor, para pensar y ayudar a los
otros
Fuera de mi análisis particularísimo
de este personaje, otro día le tocará a los otros
Destaco como positivo
La novela nombra la etapa
franquista pero lo hace con elegancia, no miente, pero no cae en el maniqueísmo
que suelen caer otros autores para los cuales dependiendo de que pie cojeen, el
bien sólo está de un lado
Ni una escena de sexo explícito
narrado, la novela en ese sentido la podría leer un niño
Ni lenguaje soez o blasfemo, sólo
una frase un poco subida de tono, pero como suele decirse nada del otro jueves
Resumiendo una gran novela
Que recomiendo, aunque sólo sea
para conocer a Blanca Perea
Próximo libro a comentar
Miguel Strogoff de Julio Verne
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