La Trenza. Laetia Colombani
Tres mujeres en tres lugares del mundo cuyas historias de cruzan
Una madre de la India, nacida en la casta más baja, cuyo oficio es limpiar letrinas de una forma asquerosa y repulsiva, y, ese será ya empieza a ser lo, el trabajo de su hija, su marido vegeta en la vida, soñando en reencarnar en los monos sagrados.
La mujer sólo tiene una solución huir con su hija dejando al esposo, huir para intentar dar a su hija una vida digna.
Huyen y van al Santuario de una de sus divinidades, allí, ofrece su cabello y el de su hija a la Diosa, pero es una ofrenda que se paga y bien, han quedado calcitas, pero el pelo crece
Lo importante es que pueden ir a otro lugar y empezar una vida digna
De la India la autora nos lleva a Italia. Donde una empresa familiar de postizos y pelucas naturales, va echar el cierre, dejando en la calle sin trabajo a empleados que más que empleados son familia
La hija más joven conoce y se enamora de un turco, que le propone importar pelo natural de La India, y, mantener el negocio familiar. Parece difícil, pero hay que probar suerte
El pelo llega en buen estado, pueden hacer las pelucas y postizos la empresa familiar se salva, no solo venden en Italia, exportan a todo el mundo
Nos vamos a EEUU, una alta ejecutiva, divorciada madre de niños. Una mujer que no puede aparecer rendida ni enferma, porque en su mundo no hay piedad.
En una revisión médica descubre que tiene cáncer, va luchar contra él con ayuda de la ciencia, pero el tratamiento le hará perder el pelo. Y, ella no puede aparecer con un gorro o un pañuelo, nadie puede ver la sin su cabello
Así que acude al centro de estética, donde acaban de recibir desde Italia, unas pelucas y postizos naturales, escoge una trenza que ocupará el lugar de su propio pelo, mientras lucha contra el cáncer, y es la ejecutiva poderosa, aunque sea una mujer herida una madre herida. Ella nunca lo sabrá, pero su "nuevo cabello", elaborado en una pequeña empresa familiar que estaba abocada al cierre y el paro, para muchos, pero cuya joven dueña no se venció, y,. acepto el riesgo de importar pelo de la India. Pero esto no sería posible sin personas que vendiesen su pelo en un Santuario, como una madre valiente que vendió su pelo y el de su hija, para empezar a vivir con dignidad
Estás 3 historias se cruzan, a las 3 las mueve el amor ninguna se resigna, y, así son saber lo sus vidas quedan entrelazadas como una trenza, porque cuando no te rindes al infortunio no solo vences tú, eres causa de que otros también venzan
Porque nuestras vidas son una "Trenza"
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