Patria de Fernando Aramburu
Para mi el mejor libro que he leído desde hace años
Aborda el drama del terrorismo en el País Vasco, Euxcadi, sin caer en los topicos, ni en el maniqueismo
Dejando que sean los propios personajes quienes nos muestren su alma desnuda, y, es así, como vamos conociendo
A Bittori, viuda de una víctima de ETA. El Txato, aunque ausente del pueblo donde fue asesinado su marido, vuelve a instalarse, porque no les tiene miedo, y, quiere que sepan que es tan vasca como ellos, Bittori recuerda cuando su difunto esposo compraba helados a los supuestos asesinos
Junto a ella del otro lado esta Miren hasta no hace mucho intima amiga, de Bittori, y madre del terrorista que supuestamente mato al Txato, Miren es una convencida abertzale, que no tiene reparo en apoya a ETA. E ir a comulgar, y, echar regañinas a la imagen de San Ignacio de Loyola, recordandole, que él también es vasco
Y, como no, el cura del pueblo, otro abertzale, que cree que la lucha por Eukalerría, es justa, sino quien iba a rezar a Dios en vasco, y, Dios quiere a los buenos vascos, y, ojo también a los buenos españoles, italianos.
Se olvida el pobre cura, que un asesino no es bueno
El hijo de Miren cumple condena en la cárcel, y, a ella va visitarlo su madre, precisamente en uno de sus viajes le contará que su hermano es homosexual, vive con su pareja, ante esto el pobre terrorista exclama, que horror, “el mayor pecado”, y, te dan ganas de gritarle, no chico, el mayor pecadeo es el tuyo, matar
Bittori, quiere saber si fue el hijo de Miren quien mato a su Txato, al fin este le contesta en una carta, que no fue él, fue otro miembro de su comando, para el caso es igual
Al final hay una especie de reconciliación de las dos madres, y, por parte de Miren la aceptación de su hijo homosexual
La novela no se deleita en ningún momento en escenas truculentas, todos los personajes son buenos y malos a la vez es decir humanos
No justifica el terrorismo, ni se pone a buscar razones, muestra un pueblo que sufrío mucho, y, muestra como el terrorismo, daño sobre todo a los propios vascos, como unos vascos fueron asesinos de otros vascos
Y, como una parte de La Iglesia no supo ver, que no era la lucha contra un invasor, y, que por ella debían condenar el terrorismo, aunque ayudasen a los terroristas, a reconciliarse con Dios
Es un tema díficil, y, cualquier otro, se hubiéra escorado hacia un lado u otro, Aramburú ha demostrado que es un excelente escritor.
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