Último Catón, personaje de Olivia
El personaje central del Último Catón, de Matilde Asensi es “Olivia”
Olivia es una religiosa doctora en historia, filosofía, arqueología, lenguas antiguas etc. que trabaja en los Archivos secretos del Vaticano. En realidad el personaje, no se entiende hasta que se lee el regreso del Catón.
Mejor dicho, se entiende pero no la intención
Su cometido es traducir viejos documentos, y, guardar secreto de lo que no “debe saberse”.
A lo largo de la novela, el personaje está lleno de tópicos. Pero también de aciertos. No son ciertas afirmaciones que la autora pone en boca del personaje, como creídas por los católicos, salvo claro los católicos ignorantes, que por cierto estos le dan la razón.
La historia cuenta, como tanto ella como otros personajes que van ir apareciendo, como el apodado, “la roca”, un guarda suizo, y, un investigador, van ser encomendados de averiguar un secreto relacionado con la “vera cruz.
Todo comienza cuando aparece el cadáver de un joven negro, lleno de escarificaciones en forma de cruz a lo largo de todo su cuerpo
Y, un mensaje que lo relaciona todo, los 7 pecados capitales, y, La Divina Comedia
Ahí empieza la aventura. En la que serán dormidos, escarificados, y, llevados a distintos lugares a los que saben que deben ir, pero a los que accederán de forma misteriosa, encontrando en cada uno siempre a un personaje misterioso que les da un mensaje para su próxima misión, y, los conduce al lugar de la misma.
Las citas de La Divina Comedia, están muy bien, expuestas, y, animan a su lectura
Una frase de Olivia explicando que a Santa Lucía nadie le saco los ojos, y, que su imagen muestra que lleva los 2 ojos en la cara. Es cierta, y, además expresa el significado del nombre. Lucía porta la Luz de Cristo, esto sí es cierto no lo saben muchos católicos, pero los ojos que dejo Lucía, Santa Lucía son los del paganismo, por La Fe verdadera. Pero me estoy saliendo del tema.
Al final llegan a un sitio maravilloso, “El Paraíso terrenal”, donde viven un grupo de cristianos que conservan y adoran una imagen de la Vera Cruz, evidentemente, La Cruz original, no la tiene nadie, y, si se reunieran todos los supuestos pedazos auténticos daría para millones de cruces. Esta secta de los Starofilakes, viven en comunidad, se rapan el pelo, y, visten con grandes túnicas, eso sí tienen todos los avances técnicos. Y son dirigidos por un Catón, o guía espiritual, elegidos por todos ellos.
Olivia acepta quedarse con ellos, pero si no tiene que renunciar a su fe cristiana. Como ellos también lo son no pasa nada. Pero el amor surge entre Olivia y el investigador metido también en el descubrimiento del misterio.
Los dos abandonan el Paraíso, tienen su primera experiencia amorosa, lo que indica que Olivia deja de ser religiosa con disgusto de su familia, perteneciente a la mafia
Al final ambos reciben una carta, por la que se enteran que su amigo, La roca, el viejo guarda suizo, es el nuevo Catón.
Olivia aparece siempre como mujer firme en sus convicciones en su fe, mujer valiente, y, mujer a la búsqueda de la verdad.
Confieso que la primera lectura del libro me gusto en todos los sentidos, me gusto el personaje.
La historia anima a conocer de patrística, de Biblia. En aquel entonces me había gustado una frase, que era dicha con segundas intenciones pero que yo vi sincera. Era pronunciada, o puesta por Matilde Asensi en su boca.-
“La Iglesia es Santa, pero todos nosotros somos pecadores”
Animo e invito a los que no conozcan el libro a leerlo.
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