Llamad a cualquier puerta. De Willard
Motley
Novela que tiene para mí; una particular
historia, antes de leerla la escucha escenificada en Radio Nacional, y, cuando
pude en una librería de viejo, me hice con ella
La leí, y, releí muchas veces
Las primeras tal vez confundida
por el título, e interpretándolo como que a cualquiera le puede pasar lo que le
sucede al protagonista
A Nick, un joven de familia
católica de origen italiano, que viven en un buen barrio, el muchacho es un
modelo de virtudes, “un buen chico católico”, y, sus padres sueñan con verlo
convertido en sacerdote
Pero las cosas cambian, y, han de
mudarse a otro barrio, done Nick empezará con amigos de baja moral. Así a lo
largo de páginas de ira mostrando su paso por reformatorios, cárceles, un padre
que todo lo resuelve a golpes. Hasta llegar a un matrimonio sin amor, que
llevará al suicido de su esposa
Nick seguirá jugando con su
libertad, es si bueno, como lo muestra la fidelidad a sus amigos
Sin llegar a decir la novela, si
se produce o no, busca un abortero para su hermana, son los años 50 del pasado
siglo, una hermana cobarde, que no es capaz de enfrentarse a la beata de su
madre, y decirle que ama, a su novio, aunque sea judío, o tal vez por eso, y,
que van a tener a su hijo, puesto a serlo
no es ni siquiera capaz de irse
fuera dar á luz, y darlo en adopción. Sin embargo en ningún momento se
justifica el aborto, lo muestra como algo doliente, como si les obligasen. Pero
la hermana no es la protagonista lo es Nick,
que hasta en este acto, indigno, se ve bueno, “bueno”, es algo como los
demás delitos, que cometió, algo a lo que fue obligado
Al final por defender a un amigo,
por vengarlo mata a un policía, y, es detenido y juzgado por un jurado, siempre
fui ante jurado, esta novela me da pie, para seguir siéndolo, uno de los
miembros del jurado, es una mujer, una nazi, que considera no la pena de muerte
para criminales, sino para disminuidos físicos, o psíquicos
Nick es condenado a muerte, a la
silla eléctrica, pide una gran cena, para que la coman sus compañeros, él no la
probará, se esconde al sacerdote, no porque rechace el perdón, si no por miedo
Y, asi acaba con su muerte, y
diciendo que un Nick en cualquier puerta
Pero lo qué se intenta decir es
que si Nick no se hubiera cambiado de barrio,
hubiera sido mejor, que la gente de los barrios pobres es mala,
delincuente, si fuese así, habría que llamar mentiroso al autor; Nick era
bueno, porque era un niño, de mayor habría sido un delincuente de guante
blanco, unos padres racistas, por mucho que fueran a la iglesia, que no tenían
formación no podían dársela, unos padres que todo lo solucionaban a golpes
Pero creo que no es esa la
intención la novela, es un alegato
contra la pena de muerte, y, a lo absurdo que es
Con la muerte de Nick decidida
por un grupo de personas, llenas de prejuicios
No se consigue que el policía
vuelva a la vida
Se consigue que se pierda otra
vida
Nadie tiene en cuenta, las
circunstancias de Nick, nadie se pregunta, porqué llego al crimen, porqué en lugar de reformatorios con palizas, no se
le dio una formación moral, y cariño para atraerlo para el bien
Una persona con 25 años podía
hacer mucho, con su muerte no se consigue nada
La pena de muerte se ve como una
venganza, y, una venganza tonta, no es un castigo que enseñe, pues el ejecutado entra directamente en la
jurisdicción de Dios
Se extraña no ver al sacerdote,
intercediendo por él, condenando su asesinato, si porque Nick acaba asesinado,
y, eso si es por ser chico de un barrio
pobre, porque el Nick romano, de un barrio rico, habría sido enviado unos
meses a un sanatorio mental, pues “su crimen”; se habría debido a un ataque
repentino de locura
Los otros personajes de la
novela, les tocará en la próxima lectura
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