domingo, 1 de octubre de 2017

Llamad a cualquier puerta. De Willard Motley


Llamad a cualquier puerta. De Willard Motley

Novela que  tiene para mí;  una particular historia, antes de leerla la escucha escenificada en Radio Nacional, y, cuando pude en una librería de viejo, me hice con ella
La leí, y, releí muchas veces
Las primeras tal vez confundida por el título, e interpretándolo como que a cualquiera le puede pasar lo que le sucede al protagonista
A Nick, un joven de familia católica de origen italiano, que viven en un buen barrio, el muchacho es un modelo de virtudes, “un buen chico católico”, y, sus padres sueñan con verlo convertido en sacerdote
Pero las cosas cambian, y, han de mudarse a otro barrio, done Nick empezará con amigos de baja moral. Así a lo largo de páginas de ira mostrando su paso por reformatorios, cárceles, un padre que todo lo resuelve a golpes. Hasta llegar a un matrimonio sin amor, que llevará al suicido de su esposa
Nick seguirá jugando con su libertad, es si bueno, como lo muestra la fidelidad a sus amigos
Sin llegar a decir la novela, si se produce o no, busca un abortero para su hermana, son los años 50 del pasado siglo, una hermana cobarde, que no es capaz de enfrentarse a la beata de su madre, y decirle que ama, a su novio, aunque sea judío, o tal vez por eso, y, que van a tener a su hijo, puesto a serlo  no es ni siquiera capaz  de irse fuera dar á luz, y darlo en adopción. Sin embargo en ningún momento se justifica el aborto, lo muestra como algo doliente, como si les obligasen. Pero la hermana no es la protagonista lo es Nick,  que hasta en este acto, indigno, se ve bueno, “bueno”, es algo como los demás delitos, que cometió, algo a lo que fue obligado
Al final por defender a un amigo, por vengarlo mata a un policía, y, es detenido y juzgado por un jurado, siempre fui ante jurado, esta novela me da pie, para seguir siéndolo, uno de los miembros del jurado, es una mujer, una nazi, que considera no la pena de muerte para criminales, sino para disminuidos físicos, o psíquicos
Nick es condenado a muerte, a la silla eléctrica, pide una gran cena, para que la coman sus compañeros, él no la probará, se esconde al sacerdote, no porque rechace el perdón, si no por miedo
Y, asi acaba con su muerte, y diciendo que un Nick en cualquier puerta
Pero lo qué se intenta decir es que si Nick no se hubiera cambiado de barrio,  hubiera sido mejor, que la gente de los barrios pobres es mala, delincuente, si fuese así, habría que llamar mentiroso al autor; Nick era bueno, porque era un niño, de mayor habría sido un delincuente de guante blanco, unos padres racistas, por mucho que fueran a la iglesia, que no tenían formación no podían dársela, unos padres que todo lo solucionaban a golpes
Pero creo que no es esa la intención la novela, es  un alegato contra la pena de muerte, y, a lo absurdo que es
Con la muerte de Nick decidida por un grupo de personas, llenas de prejuicios
No se consigue que el policía vuelva a la vida
Se consigue que se pierda otra vida
Nadie tiene en cuenta, las circunstancias de Nick, nadie se pregunta, porqué llego al crimen, porqué  en lugar de reformatorios con palizas, no se le dio una formación moral, y cariño para atraerlo para el bien
Una persona con 25 años podía hacer mucho, con su muerte no se consigue nada
La pena de muerte se ve como una venganza, y, una venganza tonta, no es un castigo que enseñe,  pues el ejecutado entra directamente en la jurisdicción de Dios
Se extraña no ver al sacerdote, intercediendo por él, condenando su asesinato, si porque Nick acaba asesinado, y, eso si es por ser chico de un barrio  pobre, porque el Nick romano, de un barrio rico, habría sido enviado unos meses a un sanatorio mental, pues “su crimen”; se habría debido a un ataque repentino de locura

Los otros personajes de la novela, les tocará en la próxima lectura

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